En el complejo ecosistema del ocio y el azar en el sur de Gran Canaria, la seguridad es el activo más valioso. Sin embargo, entre julio y agosto de 2023, una organización criminal perfectamente engrasada puso en jaque la tranquilidad de salones de juegos y bingos en el sureste de Gran Canaria. La Fiscalía de Las Palmas ha formalizado ahora su escrito de acusación, al que ha tenido acceso Maspalomas24H, ante el Juzgado de Instrucción Nº 6, solicitando la apertura de juicio oral contra una red de nueve personas acusadas de desvalijar establecimientos mediante una táctica de "tierra quemada" logística.
La estrategia del grupo, liderado presuntamente por YADG y YDV, destacaba por su sofisticación operativa y su crudeza material. Para evitar ser rastreados, la banda utilizaba vehículos de alquiler —desde Volkswagen T-Cross hasta Audis A1— que renovaban constantemente tras cada golpe. Dado que los cabecillas carecían de carné de conducir o no querían figurar en los contratos, recurrían a "cooperadores necesarios": personas vulnerables que, a cambio de apenas 40 o 50 euros y dosis de crack, alquilaban los coches en el Aeropuerto de Gran Canaria.
Esta estructura jerárquica permitía a los autores materiales, CDAG (especialista en intimidar con cuchillos de grandes dimensiones) y YFTH (encargado de vaciar las cajas), actuar con rapidez quirúrgica mientras los líderes vigilaban desde el exterior. Entre sus objetivos se encuentran nombres conocidos del sector como el Casino de Arinaga, el Bingo de Arucas y salones en Vecindario, Telde y Santa María de Guía, logrando un botín total que supera los 35.000 euros.
El análisis de los hechos revela una "precisión casi religiosa" en la preparación —utilizando incluso barras metálicas y pasamontañas— que recuerda a la meticulosidad industrial que antes mencionábamos con la metáfora de la mantequilla de Heaney. Sin embargo, en el ámbito criminal, el exceso de confianza suele ser el punto de ruptura. Tras el asalto al Sportium del Cruce de Arinaga el 16 de agosto de 2023, la banda fue interceptada en un control de la Guardia Civil mientras intentaban realizar su enésimo cambio de vehículo. En el maletero del nuevo Hyundai blanco, la policía halló la prueba definitiva: la matrícula del coche utilizado en el robo anterior y más de 3.500 euros repartidos entre los acusados.
La Fiscalía no ha mostrado clemencia ante la reincidencia de los líderes. Para los cabecillas y autores materiales, solicita penas que suman 9 años y 6 meses de prisión por delitos continuados de robo con violencia, pertenencia a grupo criminal y contra la seguridad vial. Los colaboradores que facilitaron los alquileres a cambio de droga enfrentan penas de 4 años y 6 meses, subrayando la gravedad de facilitar la infraestructura logística para el crimen organizado.
Además de las penas privativas de libertad, los acusados deberán afrontar indemnizaciones solidarias por el dinero sustraído, destacando los 17.104 euros del Casino de Arinaga y los 10.000 euros del Salón Infinity. Este caso subraya la vulnerabilidad de un sector clave para el consumo local y cómo la cooperación entre la Policía Nacional y la Guardia Civil ha logrado desmantelar una red que, de haber continuado, podría haber generado un riesgo sistémico para la percepción de seguridad en las zonas comerciales de la isla.





