A la espera de los datos finales de diciembre de 2025, el sur de Gran Canaria ha cerrado noviembre de 2025 con los bolsillos llenos, pero con la mirada inquieta puesta en el horizonte. Los datos de Promotur son claros: la provincia de Las Palmas es la locomotora que mantiene a flote el RevPAR (ingreso por habitación disponible) de todo el archipiélago. Sin embargo, en los pasillos de los hoteles de Maspalomas y Meloneras, el champán de los récords de facturación tiene un regusto amargo.
Noviembre de 2025 ha confirmado la tendencia de "inflación turística". Los ingresos totales en Gran Canaria siguen superando los niveles de 2019 y 2024, pero la ocupación real en apartamentos ha empezado a dar síntomas de fatiga. Mientras los hoteles del sur mantienen un ADR (tarifa media diaria) que roza máximos históricos, la rentabilidad se ve amenazada por unos costes operativos que en Canarias son de primer mundo y en la costa de enfrente son de saldo.
Maspalomas entra en 2026 como el "epicentro del poder económico", pero con una debilidad estructural: el mercado nórdico —históricamente el pulmón del sur grancanario— empieza a mostrar una "divergencia" preocupante, buscando alternativas más baratas ante la pérdida de poder adquisitivo en origen. Mientras el Consorcio de Rehabilitación de Maspalomas licita carriles bici de 400.000 euros para intentar modernizar el destino, a pocas millas náuticas, el proyecto Dakhla Atlantique se levanta como un espejo oscuro. Como ha advertido reiteradamente Antonio Morales, Dajla no es solo un puerto; es un plan de Estado para colocar 5 millones de turistas en el mercado antes de 2030.
La diferencia es demoledora: En el sur de Gran Canaria los derechos consolidados; en Dakhla, son una ventaja competitiva de 800 euros al mes. Mientras el sur se enreda en la Ley de Vivienda Vacacional y la tasa turística, Marruecos ofrece una "zona franca" total para atraer a los turoperadores que hoy llenan las camas de Playa del Inglés. Dakhla aspira a captar 700.000 turistas hoteleros solo para 2030, sin el "castigo" regulatorio que sufren los propietarios de apartamentos en el sur grancanario.
El "fuego amigo" de las misiones comerciales Lo que más escuece en el sur no es la competencia externa, sino la interna. La reciente misión comercial de Proexca y Fedeport a Dakhla ha sido vista por sectores críticos del Cabildo como una traición al modelo productivo grancanario. ¿Para qué promocionar un puerto que nace para ser el "hub" de cruceros que hoy solo pasan por el Muelle de Santa Catalina y terminan dejando el gasto en las tiendas del sur?
El sur de Gran Canaria cierra 2025 con una "aceleración vertical" en ingresos, pero con un modelo que muestra grietas frente a la agresividad de Rabat. Marruecos ya supera a Canarias en número total de visitantes por primera vez en la historia (19,8 millones frente a los récords isleños). Si Maspalomas y Mogán quieren seguir siendo el motor económico en 2030, no bastará con subir los precios y confiar en el clima.















