En el ecosistema del C.C. Cita, conocido por su bullicio turístico, ha nacido una alianza que trasciende lo comercial. Udo Hübner, un visitante fiel de Bremen, y Gustavo Mena Pérez, propietario de un estudio de masajes y un barbershop en el citado centro, han decidido dar un paso al frente. Lo que comenzó como una amistad entre turista y emprendedor ha cristalizado en un proyecto social ambicioso: ofrecer cortes de pelo y cuidado de barba gratuitos a personas en situaciones de exclusión social para devolverles la autoestima y la dignidad.
El proyecto no se ha quedado en una declaración de intenciones. Los socios ya han abierto un local en Las Palmas de Gran Canaria, equipado inicialmente con fondos propios. Sin embargo, para que la maquinaria de solidaridad funcione a pleno rendimiento, han lanzado una campaña de micro-mecenazgo a través de la plataforma GoFundMe. La meta es clara: profesionalizar el espacio y garantizar que cualquier persona en dificultad pueda acceder a un servicio que, aunque parezca estético, es fundamental para la reinserción y la confianza personal.
Es un fenómeno recurrente en las islas pero pocas veces institucionalizado: el compromiso del "turista de larga estancia" con la realidad social local. Udo Hübner, que ya apoyaba a Gustavo en la comunicación digital de sus negocios, actúa ahora como motor de este proyecto de "engagement" humano. Es la otra cara del turismo, una que no solo consume servicios, sino que se involucra en la mejora de la comunidad que le acoge.
Mientras las grandes cabeceras se centran en las cifras de visitantes, historias como la de Gustavo y Udo humanizan el destino. El éxito de su campaña de crowdfunding será el termómetro de la solidaridad en un 2026 donde la cohesión social es más necesaria que nunca. Si logran consolidar el local de Las Palmas, este modelo de "barbería social" podría convertirse en un referente de cómo las pequeñas empresas del sur pueden liderar grandes cambios en la capital.














