La industria turística del sur de Gran Canaria observa con atención el cambio de hábitos de su principal mercado: el británico. Con las nuevas y estrictas políticas de Ryanair, EasyJet y Jet2, el turista que aterriza en Gando viene ahora "micro-optimizado" para evitar cargos que pueden superar los 9,49 € por una maleta de 10 kg o tasas elevadas por exceder dimensiones en el aeropuerto. Esta obsesión por el equipaje de mano está cambiando la fisonomía de las paradas de taxi en Maspalomas y los maleteros de Salcai.
El sector del taxi en zonas como Playa del Inglés o Meloneras detecta un perfil de viajero que, al ajustarse a las medidas de Ryanair (maleta pequeña bajo el asiento) o EasyJet, ya no requiere vehículos tipo station wagon o monovolumen. Esto agiliza las colas en el aeropuerto, pero reduce el ticket medio por servicios especiales de carga.
La recomendación de las aerolíneas de "verificar dimensiones y peso en casa" para facilitar la facturación está haciendo que el turista sea más autónomo. Sin embargo, el límite de hasta 15 kg, en cabina de EasyJet o los 10 kg de estándar en Jet2 satura los portaequipajes internos de las guaguas de línea regular, obligando a los conductores a gestionar mejor el espacio en cabina para evitar bloqueos en los pasillos
Donde sí se mantiene el volumen es en el segmento familiar. Jet2 permite hasta dos artículos gratuitos por niño (cochecitos, sillas de auto o cunas) adicionales a los 10 kg permitidos. Esto garantiza que el sector del transporte discrecional (transfers privados) siga necesitando vehículos de gran capacidad para el mercado británico, que sigue siendo el más fiel a la isla a pesar de las restricciones de equipaje en las low cost.
El sur de Gran Canaria se adapta a un turista que viaja más ligero para evitar el "atraco" de las tarifas de última hora en puerta de embarque. Mientras las aerolíneas sugieren entregar el equipaje la noche antes para evitar aglomeraciones, los transportistas locales ven cómo el equipaje se vuelve más pequeño pero más numeroso en el interior de los vehículos6. La clave para el sector del taxi y el bus Global en 2026 será la flexibilidad: adaptarse a un cliente que mide su maleta al milímetro para salvar el presupuesto de sus vacaciones.















