En el tablero de ajedrez que representa el sector alojativo del sur de Gran Canaria, la cadena Servatur Hotels & Resorts ha ejecutado un movimiento estratégico que subraya una tendencia creciente en el mercado: la absorción de la gestión individual por estructuras corporativas capaces de optimizar el margen mediante la economía de escala. En el año de su 50º aniversario, la firma fundada por Santiago Caballero inicia 2026 con una expansión agresiva en Puerto Rico (Mogán), incorporando tres piezas clave a su cartera: los complejos Puerto Plata, Rocamar y Doña Elvira.
La operación, que eleva el portfolio de la compañía a 34 hoteles y 5.200 habitaciones, no es solo una cuestión de volumen. Representa un modelo de negocio diversificado que gestiona 11.500 camas bajo fórmulas de propiedad, alquiler y comercialización. El regreso de la gestión del Puerto Plata —el activo donde nació la marca en 1976— viene acompañado de un contrato de alquiler a 15 años y un plan de CapEx (gasto de capital) orientado a la modernización de zonas comunes y servicios, inyectando 40 nuevos empleos especializados en la zona.
Uno de los puntos más interesantes para los analistas es el acuerdo alcanzado con la familia Trujillo Castellano para la administración de los complejos Rocamar y Doña Elvira. Esta alianza ejemplifica la transición del modelo de explotación familiar hacia la gestión profesionalizada.
Doña Elvira: Este complejo de 3 estrellas y 43 unidades (antiguos apartamentos Tamanaco) ya fue objeto de una inversión de 2,5 millones de euros en 2022. La reforma transformó el activo mediante la eliminación de barreras visuales y la creación de una infinity pool. Bajo el paraguas de Servatur, el plan es ambicioso: fusionarlo con su vecino, el Servatur Casablanca, para elevar la categoría de este último a 4 estrellas y consolidar un producto exclusivo para adultos (Adults Only) con acceso a servicios premium de spa y gimnasio.
El Hotel Rocamar cuenta con 49 unidades y una base de clientes fidelizada en los mercados escandinavo y británico, este activo recibirá una inversión de 2 millones de euros este año para su reforma integral. El objetivo estratégico es su unión operativa con el Servatur Hartaguna, complejo que ya recibió una inyección de 4,5 millones de euros en 2023 para alcanzar las 3 estrellas.
Especialización como barrera de entrada
Bajo la dirección de Michael Lund Jensen y el impulso del inversor noruego Kai Mikaelsen, Servatur ha dejado de ser una simple explotadora de apartamentos para convertirse en una cadena hotelera de nicho. El ejemplo más disruptivo de esta estrategia es la conversión de los apartamentos Monte Feliz en el Monte Feliz - powered by Playitas. Con una inversión de 8,5 millones de euros, la empresa ha creado el primer hotel deportivo de Gran Canaria, atacando el segmento de bienestar y vida activa que presenta un RevPAR (ingreso por habitación disponible) superior al del turista convencional.
Puerto Rico se consolida así como el centro de gravedad de la compañía, albergando 16 de sus establecimientos. Esta apuesta territorial se complementa con activos de alto rendimiento como el Don Miguel y el Waikiki en Playa del Inglés, o el Arguineguín Park. Para la economía de las Islas Canarias, donde el turismo genera hasta el 40% del PIB, la hoja de ruta de Servatur envía una señal clara a los inversores internacionales en este comienzo de 2026: la optimización operativa a través de la escala es la mejor defensa frente a la volatilidad del mercado.















