No hay nada más desolador que la precisión de un Boletín Oficial cuando decide organizar la extracción de la renta. En Mogán, mediante la resolución 294/2026 firmada el 22 de enero, el Teniente de Alcalde Juan Ernesto Hernández Cruz ha desplegado el mapa de los ingresos de derecho público para el ejercicio actual. Es un documento que no deja espacio al azar; una cuadrícula temporal donde cada bimestre, cada mes y cada semestre tiene un precio asignado, recordándonos que la existencia en el municipio es, ante todo, una suscripción obligatoria al mantenimiento del sistema.
El gran asalto a la propiedad privada se divide en dos actos. Del 9 de abril al 30 de junio, el Ayuntamiento cobrará el primer 50% del IBI de Naturaleza Urbana, el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica y las tasas de vados y basuras. El segundo acto tendrá lugar del 9 de septiembre al 30 de noviembre, cerrando el círculo con el otro 50% del IBI y sumando el Impuesto sobre Bienes Inmuebles de Naturaleza Rústica y el IAE. Para aquellos cuya cuota anual sea inferior a 50 euros, la administración ha decidido no prolongar la agonía, exigiendo el 100% del pago en un solo plazo, como una pequeña ejecución fiscal rápida y eficiente.
El servicio de abastecimiento de agua y depuración se fragmenta en una secuencia bimensual que persigue al ciudadano durante todo el año. Desde el 5 de febrero, cuando se liquida el último tramo de 2025, hasta el 26 de febrero de 2027, cuando se cerrará el ciclo de 2026, el agua fluye por las tuberías de Mogán, Puerto Rico y Arguineguín dejando un rastro de cargos bancarios. Los plazos se solapan: mientras se paga el primer bimestre entre abril y junio, el segundo ya asoma en junio, y el cuarto se extiende hasta diciembre, garantizando que el líquido elemento sea una preocupación contable constante en cada hogar.
Incluso los aspectos más íntimos y sociales de la vida en el municipio han sido tasados con periodicidad mensual. Las estancias en la Guardería Municipal, las clases en las Escuelas Artísticas, el uso de los mercadillos y hasta el Piso Tutelado deben abonarse por mensualidad anticipada dentro de los primeros diez días hábiles de cada mes. Es la gestión del día a día convertida en un flujo de caja: de enero a diciembre, los ciudadanos deben acudir a las oficinas de la Avenida de la Constitución o de la calle Tamarán para validar su derecho a participar en la comunidad, bajo la amenaza del procedimiento de apremio y los recargos de demora si el ritmo del pago decae.
Para dulcificar este ritual de despojo, el Ayuntamiento ofrece una bonificación del 2% a quienes decidan domiciliar su existencia, una pequeña propina por automatizar la entrega del capital. El calendario fiscal de Mogán para 2026 no es solo una lista de fechas; es el inventario de una civilización que ha sustituido la comunidad por el padrón, y donde el horizonte vital se mide por la distancia entre el recibo de la basura y la tasa de depuración de aguas de Puerto Rico.














