El sector de la construcción en el sur de Gran Canaria ha cerrado un 2024 histórico, marcando un punto de inflexión en la generación de nueva oferta. Según los últimos datos de visados de obra nueva y reformas de Tinsa, los municipios de Mogán y San Bartolomé de Tirajana han protagonizado un crecimiento explosivo, aunque con matices estructurales muy distintos que dibujan un mapa de inversión de doble velocidad.
El municipio de San Bartolomé de Tirajana ha tramitado 90 visados, un aumento del 157,1% respecto a 2023. A diferencia de su vecino Mogán, San Bartolomé muestra un crecimiento estructural sólido: CAGR de Visados (5 años) de +21,5%, demostrando una tendencia alcista sostenida. Se dispararon un 35,1% en 2024, alcanzando las 312 operaciones.
El contraste entre ambos es claro: mientras San Bartolomé de Tirajana se enfrenta a una fuerte presión de demanda que empuja los precios al alza y acelera las ventas, Mogán apuesta por una renovación masiva de su planta alojativa y residencial para defender su estatus de zona "premium". Para los inversores, el dato clave reside en el margen de recuperación: San Bartolomé de Tirajana se encuentra todavía un 20,2% por debajo de sus máximos (un 42,0% si ajustamos la inflación), lo que indica un recorrido de revalorización potencialmente superior al de Mogán a medio plazo.
Mogán ha sacudido el mercado al registrar 110 visados en el acumulado de 2024, lo que supone un incremento astronómico del 243,8% respecto al año anterior. Este dato representa la mayor aceleración de la actividad constructora en la provincia de Las Palmas.
A pesar de la espectacularidad de la cifra, los analistas advierten que se trata de una recuperación puntual. El CAGR (que es la tasa de crecimiento anual compuesto) de los últimos 5 años sigue en terreno negativo (-11,3%), lo que sugiere que el municipio está despertando de un largo letargo en el desarrollo de nuevos proyectos. No obstante, con un precio de 2.212 €/m² —el más alto de la comparativa—, Mogán consolida su posición como el activo más resiliente y cercano a sus máximos históricos (-10,2%). Si Mogán destaca por el crecimiento porcentual en visados, San Bartolomé de Tirajana destaca por su consistencia y presión de demanda.















