¿Por qué no hay Uber o Cabify en el sur de Gran Canaria? La Cooperativa de Productores Taxistas de San Agustín no es solo una entidad de servicios sectoriales; es un termómetro preciso del consumo y la movilidad en el motor económico de Gran Canaria. La Memoria de 2024, a la que hemos tenido acceso, revela una estructura de ingresos masiva que roza los 18,06 millones de euros, consolidando un volumen de negocio que, aunque estable, refleja las tensiones propias de una economía de costes crecientes y márgenes de explotación que obligan a una gestión de filigrana, de acuerdo con los datos de la auditoría depositada en el Gobierno de Canarias y a la que ha tenido acceso Maspalomas24H tras pedir una copia al registro de transparencia oficial.
Lo primero que salta a la vista en el balance de pérdidas y ganancias es la naturaleza de su facturación. La Cooperativa opera, en términos financieros, más como un distribuidor energético y de servicios de conveniencia que como una mutua cerrada. Los ingresos extracooperativos (ventas a terceros no socios) representan un aplastante 87,05% del total, sumando 15,72 millones de euros.
El core de esta maquinaria financiera se encuentra en el suministro de combustible. La suma de las ventas en la estación del Faro y las ventas a terceros en San Agustín inyectó más de 12,5 millones de euros en 2024. Sin embargo, el estancamiento de la cifra de negocios total respecto a 2023 (donde se alcanzaron los 18,36 millones sumando todas las partidas) denota una estabilización del mercado tras el rebote post-pandemia y la crisis inflacionaria de los hidrocarburos.
Estructura de costes y el desafío de la rentabilidad
A pesar del imponente volumen de ingresos, el resultado de explotación (EBIT) arroja una cifra que invita a la reflexión: una pérdida operativa de -156.094,34 euros, si bien supone una mejora sustancial frente al agujero de -269.739,44 euros del ejercicio anterior. Esta evolución sugiere una optimización en los aprovisionamientos, que pasaron de 15,3 millones a 14,1 millones de euros, compensando el incremento en los gastos de personal, que escalaron un 17% hasta situarse por encima de los 2,1 millones de euros. El incremento en la partida de servicios exteriores (que subió de 1,3 a 1,7 millones de euros) subraya la realidad de las operaciones continuadas en el sur de la isla: mantener la infraestructura operativa en zonas de alta presión turística es cada vez más costoso.
La Cooperativa no solo vive del surtidor. Su arquitectura financiera se apoya en participaciones estratégicas que aseguran su relevancia en el ecosistema del transporte: Mantiene un 50% del capital en Guaguas Maspalomas, lo que le otorga una posición de control compartido, y tiene el 32,86% de Socomtaxi, vinculándose directamente a la central de compras y servicios del sector a nivel regional. Además, la diversificación de ingresos menores —desde los 1,2 millones de euros en venta de repuestos hasta los ingresos por máquinas de autolavado o la gestión del tabaco en el Faro— actúa como un colchón de liquidez necesario para el flujo de caja diario. La Cooperativa de San Agustín se perfila para 2026 como una entidad que, si bien maneja volúmenes de negocio de gran empresa, debe seguir lidiando con la erosión de los márgenes operativos para garantizar su sostenibilidad a largo plazo.















